Maternidad divina entre destellos celestiales
En esta obra, Dérossier hace gala de su maestría en el arte naïf caribeño, presentándonos una representación de la Virgen con el Niño que resplandece de vitalidad espiritual y calidez tropical. Los halos dorados destacan sobre un fondo azul profundo que parece no tener fin, sugiriendo una conexión celestial. Vestida con tonos azules puros, la Virgen sostiene al Niño con una serenidad que transmite una profunda paz. A sus pies, la naturaleza florece en alusión a la vida y la esperanza nacidas de la maternidad. La textura y el vibrante colorido del fondo contrastan con la serena composición de las figuras, creando un aura que parece moverse en ondas a su alrededor. El borde que rodea la escena está adornado con motivos que evocan el rico patrimonio cultural del Caribe, añadiendo una dimensión de identidad y pertenencia.



